sábado

Ejes.

En la creación de los mensajes, según la semiótica, funcionan dos ejes. Uno es el eje Paradigmático y otro el Sintagmático, a través del primero el creador selecciona los signos que formaran parte del mensaje, y por el segundo los combina en un orden específico. Es este orden final tan importante como los elementos seleccionados. Y en algunos casos aún más.
He aquí un ejemplo (Voy a usar una entrada mía, por que no me atrevo a jugar con textos ajenos.): En la entrada de prosario "Mutis" se puede leer: Después de decirlo callé, tú caíste en mi silencio. Yo fui incapaz. No me atreví a poner ni un solo pie dentro de ese pantano para tomarte la mano y echarnos a reír.  Pero bien podría decir: "Después de tanto andar paré, tu te enredaste en mi inercia. Yo fui vil. No quise ponerme a cantar en ese letargo para alisar tus huesos y echarnos a volar."
Lo que he alterado en el ejemplo anterior es el eje Paradigmático. Aún así mantengo la intención que tenía al escribir la entrada. Pues la intención no era sobre los significados, sino sobre procesos y funciones. Y los papeles siguen intactos.

Todo eso me hace recordar a la Semántica de Benedetti.

lunes

Cavernas.

En la pared interior de la caverna se puede ver representado, con esas lineas tan estilizadas características de aquella época, el interior de la caverna. En esta representación pictórica de colores predominantemente ocres se puede distinguir un montón de pieles (lo que suponemos es el lecho) apiladas en la zona más elevada de la cueva, también podemos ver un fuego casi muerto, unos cuantos pocillos donde deben haber algunos restos de comida o mezclas de pinturas primitivas.
Por último, a la izquierda se adivinan una piedra alta, ovalada, y casi plana, a su lado una igual de ovalada y plana pero más pequeña, sobre la primera, algunas herramientas; y en la segunda, un trozo de piel (deducimos, la ropa del artista). Este tema se repite en diversas cuevas, con ciertas variaciones, como la posición de los elementos o la aparición de la ropa.
Decir años es ser tacaño. Lo que pasaron fueron siglos de siglos antes que el tema fuera rescatado por aquel a quién no le importaba el motivo, sino simplemente pintar. Y bueno, esta joyita fue lo que pintó. Luego de él otros grandes se esforzaron por rescatar la belleza de la intimidad creadora, ese templo pagano que es la habitación del artista. Entre ellas tenemos por Austria la de Egon Schiele, por  Rusia la de Vasily Kandinsky, y por Perú la de Víctor Humareda
Cabe aclarar:
La habitación de Kandinsky se hallaba en Alemania.
La "Habitación" de Víctor Humareda que yo recuerdo no es precisamente esta, pero por mucho que busqué, no logré encontrar la recordada. Me gustaba más la otra.
Los cuadros enlazados en esta entrada no son en ningun caso el mejor cuadro de cada uno de los artistas. Pueden Confirmarlo buscando más cuadros de ellos. La idea es esa.


PD: Quiero agradecer infinitamente a mi Pá! por su colaboración eficaz en todas las etapas formativas de esta entrada. Incluyendo el diseño original del autor. Un abrazo para él y dos besos.
PPD: Un lugar maravilloso donde encontrar una exquisita selección de cuadros de estos pintores y muchos otros más es: Pincel con Verbo.


sábado

Saramago.

Hoy, me enteré de la muerte de Don José de Saramago. A ese portugues tan amorosamente traducido al castellano, lo conocí por su libro de cuentos Casi un Objeto, luego me prestaron la novela (que más me gusta de él)Todos los Nombre, de ahí gracias a la insistencia de mi pá leí Ensayo Sobre la Ceguera, por último conseguí leer Las Pequeñas Memorias.
Cualquier alabanza a su tecnica, estilo, imaginación, supongo estan de más.
Pero hoy recordé todo eso mientras trataba de explicar por que era tan honda mi tristeza por su muerte y llegué a dos posibles razones:


La primera, por que después de su muerte, quedan muy pocos autores vivos que me gusten (Benedetti ya se nos fugo el mayo pasado), entre los que aun están podría mencionar a Marcos Ana con sus 90 menos 23 años, a Galeano el uruguasho, a nuestro Gabo, y seguro que muchos más pero ahora no recuerdo. Me preocupa un poco la literatura, pero se que por otros lados esta fluyendo, y no ha de morir.

La segunda es la influencia que Saramago tuvo en mi. Si bien no en la forma de escribir, sí en la de leer. Las lecturas que vinieron después de Saramago: Antonio Machado, Angel Gonzalez, Mario Benedetti, Rafael Alberti. Todos poetas que llegaron a ser muy amados por mi. Y tengo la impresion que de haberlos leído antes que a Saramago, no habrían tenido en mí el mismo impacto.

Saramago me hizo un mejor lector.

miércoles

Con perdón de Dios.

Dios es bueno. Sí, deber ser. Solo que al decirlo también estamos negando "Dios no es malo" y una vez ya armado ese pin pon de contradichos tenemos en el medio el obvio: "Dios podría ser malo". Entonces al decir Dios es bueno lo subyugamos a la moral. Y nononono. Dios (si ya estamos creyendo en él), no puede estar bajo la moral que es tan humana, ni menos bajo la justicia que es tan moderna (lo digo por eso de "Dios es justo"). Sobre todo por que se ha demostrado que justo, justo no es. Y bueno, bueno, con algunos, y aveces. Así pues que, si insistimos en adjetivisar a Dios tendría que ser mas bien con un sustantivo igual de abstracto e impalpable que él. Algo así como Dios es Amor, ese sí me gusta, y hasta le encuentro lógica: Celoso, iracundo, airado, humilde, perdonador, sufrido, exagerado, melodramático. Amor a lo Becquer.
Cuando digo Dios quede claro que me refiero a Jehová o Yavé o Jha, como mas les guste.

sábado

Vejez (un poco despejado)

Que curiosas son las nubes. En la entrada de ayer tenía clara la conclusión y de pronto se nubló. Ahora la recuerdo un poco mejor, era algo así: Con el pasar de los años uno empieza a dominar su entorno, a conocer las causas y sus efectos. Entonces si reservas del mundo solo un rincón tranquilo llegarás a perder toda emoción, las horas serán hojas ya leídas y terminarás afirmando que todos los días son lunes. Eso es a lo que yo llamaré vejez.

viernes

Vejez.

Estoy leyendo por primera vez la trilogía "El Señor de los Anillos", y lamento un poco haberla visto en cine, por que supongo que los sentimientos que habrían producido en mi la caída de Gandalf y su futura reaparición, de no haber visto las películas, hubieran sido mucho mas intensas y ricas y vívidas.
Pienso que algo así es la vejez, tener ya cierto dominio sobre lo probable, le quita mucho sabor a las experiencias. Saber donde caerá la piedra que tires o cuanto se demorará el eco en volver, son síntomas de vejez. Mientras la vida es sorpresiva, la mente se mantiene activa.

miércoles

Engaños.

Hay dos clases de engaño propias del ser humano: la mentira y el arrepentimiento. Mientras la primera consiste en alterar la realidad mediante palabras; la segunda, en dejar que la realidad se imponga sobre nuestras palabras.

Orgullo

Curiosa palabra Orgullo que contradice tanto a /humildad/ como a /vergüenza/, y redunda por una O con /dignidad/ y por la otra con /soberbia/.

¿Qué pensaré pues del orgullo? Si lo entiendo como amor propio, la diferencia (entre soberbia y dignidad) la marcaría el amor -hacia/desde-lo ajeno. Es este último quien mata el miedo y engendra la confianza necesaria para amarse sin caer en el individualismo narcisista (viejo y feo), y mas bien amarse por ser parte única de un todo. Amarse por ser necesario para ese todo al que amas por ser parte de ti.

El amor propio demanda, para su salud, estar costruido sobre el amor por lo ajeno.

martes

Tras versos palos.

A los 17 años me enteré que en 1937 a Cesar Vallejo lo mataban dándole duro con un palo y duro. Años después (yo tenía 19 años, pero era 1960.) Scorza llegó arengando "Poetas... matemos a la tristeza con un palo". ¿No será que algunos de estos poetas vieron en Vallejo la tristeza hecha barro pensativo? si es así ¿Cuantos fueron los que le daban con palo? ¿por qué algunos usaron una soga? y ¿Cual de todos ellos fue el que logró entrar a su pecho con un palo en la mano?... tal vez aquel que allá por el 33 ascendió al Golgota llevándolo en el hombro.

Convencido estoy de que Scorza no se refería a Vallejo, pero las malas interpretaciones son ley natural de los hombres.
Vallejo para Scorza era Perú encarnado, no la tristeza. Y aunque a simple vista podrían parecer lo mismo hay dos características que los distinguen: Mientras Perú cuenta con diversas altitudes sobre el nivel del mar, y temperaturas que varían desde el bajo cero hasta los febriles 40. La Tristeza es honda como el silencio y tibia como las nauseas.