domingo

¿Dónde domingos estás?

Este es, hasta el momento, mi ultimo domingo en Lima y tu sigues innovando el arte de no estar. ¿Por qué no te dejas de pintarme sillas vacías, ventanas en blanco, pestañas que no brillan, absurdas tacitas de sin café, pelusas de cuartos baratos, labios de otra mujer.

Y vienes; con tu cincel, tus plumas, y tu voz; a romper la ausencia en caso de fuga?

1 comentario:

franco dijo...

Bien podría poner nombres a los labios que están y a los que no. ¡Cuánto pesan los que no!