lunes

Cero a la izquierda.

Abandonó a todos los que a su diestra sufrían, y bajo su sombra hueca mal dormían, y rodó lejos a travez del gran cuaderno, hasta que halló una hoja en blanco y reposó en medio para luego, iniciar su canto en el desierto. Pequeños numeritos han crecido a su alrededor.

1 comentario:

Pedro R. D. dijo...

Y pronto mirará al infinito por encima del hombro!

Felicidades, Víctor, por tu excelente blog.

Recibe un muy cordial saludo.